PEQUEÑOS
Tan fuerte es el fuego en el corazón que te creí capaz de caminar sobre las brasas. Tanto pensé que la pasión era otra piel incambiable que en algún costado coloqué tu imagen para que ni las leyendas oscuras te rozaran, pero hoy te vi bajo las tres marías y tu cara ya no tenía luz, no había lugar para el alivio porque no hay pedazo del corazón que no se te haya endurecido.
Y en vos me vi y nos vi a todos.
Bajo la formación celeste que conocemos como “Las Tres Marías” pretendí mirar la del medio, o situarme en ella para no estar ni a la derecha ni a la izquierda.
¿Tan alta es la distancia que necesitamos para vernos?
Te invito a sentarte en la estrella del medio, se ve diferente el mundo desde arriba, no hay seres más grandes o más chicos.
Se ve el hambre, el dolor y el desamparo. Se ve la propia pequeñez y el olvido hacia quiénes más nos necesitan.
“Todo ha sido pensado antes, lo difícil es volver a pensarlo” dijo Goethe.
“Acostúmbrate a prestar la máxima atención a lo que dice el otro y en cuánto te sea posible, intérnate en el alma del que habla contigo. Marco Aurelio.
Tanta historia, tanto sabio y el corazón cada vez más endurecido.
Mucho puedo poner si son palabras de otros, son pocas y leves las mías.
Lo que quiero decir desde el aire o desde los pies en mi tierra, es que el amor es la única forma de guerra personal que tiene sentido.
Merci, acá no importa nombre más largo.

Preciosísma reflexión para entronizar el verdadeRo amor, palabra tan bastearda, pero queen el texto se defiende de los falsos sabios. Excelente, Merci.
ResponderSuprimirMARITA RAGOZZA