
SIN SED
un soplido leve
dibuja el oído
en el segundo largo de la noche.
parece
sólo parece
que algo se oyera
y no hay nombre
que rompa
como en el cine
el falso vidrio
de azúcar
estabas casi siempre ahí
invisible
sin adjetivos
desnudo
y sin piel
asomado a mí
con una pipa
jugando
sobre tu boca.
ahora
no hay sed
ni voracidad
en tu nombre
te volviste tiempo
Mercedes Sáenz

Cómo dice el Maestro, todo lo anterior se hace tiempo. Felicitaciones por esta poesía tan llena de significados y a la vez tan simple.
ResponderSuprimirSaludos cordiales
Martín
...el falso vidrio de azúcar...
ResponderSuprimirAy Merci, qué bueno!!
Un abrazo
Sonia
Sin voracidad, sin sed, nos volvemos tiempo. Percepción de huellas en el camino de la vida.
ResponderSuprimirPoema para reflexionar.
MARITA RAGOZZA
Todo se vuelve tiempo...me lo dice el espejo cada día, es parte de la aventura de vivir, despacito, ir dejando de ser. estimada Mercedes dejo mi saludo-
ResponderSuprimirpara ver el perfil, debes pinchar en la foto del cerdo,